SECUENCIAS NORMATIVAS EN EL DESARROLLO DEL YO
Para hablar de este tema necesitamos primeramente saber cuáles son las características de los diferentes tipos de niños que existen y conocer cómo es el estilo de vida de cada uno de éstos; es decir cómo actúan conforme a lo que los rodea, si manifiestan este sentido de pertenencia no sólo hacia sus cosas sino también a los que realmente no les pertenece, por ejemplo: (todo es mío) mamá, papá, juguetes, etc.
INDICADORES
El autoconcepto que el niño se tiene a sí mismo es manifestada durante la etapa preverbal, ya que este logra identificarse con otras personas mediante el reflejo. Una manera de plantear esto es que el niño sabe que tiene dos ojos, pero no sabe realmente cómo se llaman ni cuál es la función de éstos y tampoco sabe qué es lo que observa a simple vista, pero se ve reflejado en los demás estableciendo así pautas que le permitan identificarse conforme el paso del tiempo.
En la etapa verbal, se pone de manifiesto, que los niños adquieren día a día sus conocimientos, esto, a través del habla y la vista, es decir, se puede plantear ciertas preguntas: ¿Por qué soy así? O ¿Por qué tengo ciertas características que me diferencian de los demás? ¿Por qué no soy como la otra persona?, pero conforme va adquiriendo más conocimientos y teniendo una mejor noción de las cosas, irá moldeando y creando su propia personalidad, para ser una persona única con capacidades semejantes pero no iguales a los demás.
Otra de las cosas que se manifiestan en la etapa del autoconcepto es que, como los niños apenas se están dando cuenta de quiénes son en realidad, a todo lo que ven y se les pone en frente, le pertenezca o no, casi siempre va a decir que es suyo, porque ciertamente se tiene este sentido de pertenencia a todo lo que les rodea (padres, familiares, juguetes), etc., que tal pareciera que es un acto de egoísmo de los niños o de una falta de inculcación de valores por parte de sus padres, pero considero que se trata más bien de una etapa por la cual todos pasamos y que nos ayuda con el paso del tiempo a tener en cuenta lo que es y no es nuestro.
Otra cosa muy importante en la actitud de los niños y su desarrollo afectivo, es que cuanto más existe el consentimiento de las cosas que realizan por parte de la madre siendo éstas buenas o malas, siempre habrá una repercusión, ya que si no se les pone un alto, cuando crezcan harán lo que les venga en gana, y cuando se requiera corregir este tipo de actitud, ya será demasiado tarde. Esto se logra visualizar desde que son el niño es un bebé, ya que de manera inconsciente el neonato llora cuando tiene hambre, sed, por las rozaduras, entonces la mamá y el papá corren a ver qué es lo que tiene y así sucesivamente, hasta que el bebé logra percatar que cada vez que llora consigue llamar la atención de sus papás. Asimismo, considero que este hábito se va deteriorando poco a poco, hasta que el niño empieza a hablar y manifiesta qué es lo que quiere realmente.
Cuando hablamos del comportamiento de los niños se puede decir que conforme son sus personalidades, se van adaptando a las orientaciones de la disciplina que se adquieren en casa o en la calle e inclusive en la escuela, con respecto a lo que se refiere a la educación, la manera de comportarse y guardar respeto hacia él y hacia sus mayores, siendo este último un factor importante que determina la manera en que un niño es parcialmente controlado para que potencialmente sea una persona de bien. Al hablar de la disciplina podemos citar ejemplos como la autoritaria y la democrática, o de niños satelizados y no satelizados, las cuales van a dar lugar a un cierto tipo de comportamiento de la persona del niño hacia los demás. La disciplina autoritaria (valores conservadores) es muy exhaustiva y muy mal aceptada por algunos porque implica un cierto grado de intimidación y sometimiento de parte del padre quien es el que se encarga de llevar el mando y el control de cómo debe comportarse el niño en casa y cuál es la actitud que debe asumir en sus diferentes roles.
Por ejemplo, hay niños que necesitan mano dura y que se les grite y se les pegue aunque no sea la mejor manera de educar, pero existen niños que en ocasiones pueden estar propensos a recibir este tipo de sanciones por el hecho de que no entienden. No obstante, entre más se le eduque al niño a través de la disciplina autoritaria el padre será repudiado por sus hijos y poco a poco se irá perdiendo la comunicación entre ellos porque en ocasiones se manifiesta el miedo que es un factor muy relativo y que influye directamente en el desarrollo psicológico de los niños.
Y por el contrario la disciplina democrática (valores de apertura) está más centrada en que el papá muchas veces da explicaciones y razones de todo lo que decide dentro del hogar; de igual forma trata de hablar bien con su hijo, es decir, dar explicaciones del por qué hace las cosas, también existen casos en los que el padre pide la opinión del hijo o hijos acerca de lo que ellos piensan que seguramente es lo correcto, es decir, los deja expresarse libremente y los deja proponer en los asuntos de la familia.
Pero considero que estos padres, a partir de aceptar que los hijos den su opinión, igual deben valorarlos mucho, prestarles mucha atención a las actitudes que asumen y a todo lo que hacen, deben enseñarles normas y valores de conducta para que los puedan aplicar dentro y fuera de casa, ya que se puede decir que el niño depende totalmente de sus papás o del adulto porque solo no puede cubrir sus necesidades básicas.
El hogar se puede mostrar como un ambiente íntimo entre padres e hijos, con motivo de crear una relación armonizada. Por otra parte podemos decir que cuanto más se consienta y se mime al niño, esto afectará su relación con los demás, impidiendo que este pueda relacionarse solo; en ocasiones por causas de este consentimiento el niño se muestra en ciertos lugares estratégicos como caprichoso y hace berrinches para conseguir lo que quiere y esto se da por motivos de la no satelización; cuando el niño no está satelizado, en ocasiones no tiene iniciativa propia y solamente espera a que alguien le diga qué hacer o lo mande a hacer algo.
Para concluir esta narración, se puede decir, que algunas causas por las cuales el niño se separa de manera temprana del ambiente familiar son:
· Por la separación o divorcio de los padres
· Cuando sus padres los abandonan
· Cuando su madre (es madre soltera)
· Cuando por primera vez los llevan al preescolar
En ocasiones se puede presentar la fase omnipotente, durante la cual al niño se le pueden cumplir todos sus caprichos, ya que estos, para lograr sus objetivos pueden llegar a hacer cierto tipo de dramas o berrinches.
El “yo” al niño se le manifiesta como una etapa en el que se puede llegar a considerar como una persona “única”, lo cual orilla a que el niño desde pequeño tenga una concepción errónea de lo que es realmente el “yo” y así evitando perjudicar más adelante a los demás.
Reflexión: “El exceso de autoritarismo puede traer como consecuencia un proceso de revelación del niño hacia sus padres”.
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