jueves, 13 de enero de 2011

La socialización y el desarrollo afectivo del niño hasta los siete años.


·         “La condición de los menores víctimas del maltrato y el abuso sexual en el México actual”.
·         “Maltrato al niño trabajador”.
Primeramente, debemos dejar en claro que el maltrato y el abuso sexual se deben manejar como dos cosas totalmente diferentes, pero que ambas tienen mucha relación e impacto en nuestra sociedad actual, tanto en la región del Istmo, como en el estado de Oaxaca y en todo México.
El maltrato a los menores es considerada como una enfermedad social la cual se encuentra presente en todos los sectores y clases sociales, producido por diferentes factores que afectan el desarrollo armónico, e íntegro del menor y que ciertamente ponen en grave riesgo su desenvolvimiento dentro de una sociedad, tanto a nivel personal como a nivel profesional.
El abuso sexual se puede presentar en cualquier acto ejecutado por un adulto o adolescente que se vale de un menor para estimularse o satisfacerse sexualmente. Ambos problemas, han marcado gravemente la vida de muchos niños y niñas en México, sobre todo en épocas pasadas, pero sin dejar de mencionar nuestra vida actual.
Los niños no tienen la culpa de que personas enfermas y trastornadas abusen tanto física como sexualmente de ellos, recordemos que cuando esto ocurre les cortan las alas a personas indefensas que no están preparados psicológicamente ni tienen la suficiente madurez para poder asimilar ambas situaciones, mucho menos para soportar los traumas que estos actos dejan, los cuales con el paso del tiempo revivirán en su vida.
Los niños son la esperanza y futuro de nuestro país, y no es posible que se les corten las alas y se les desmoronen los sueños e ilusiones que durante la infancia se tienen”.
Existen algunas situaciones desventajosas que propician e incrementan la vulnerabilidad del niño hacia el maltrato y el abuso sexual:
·         Primeramente, que el niño o niña este informado sobre los derechos que posee y sobre los factores que los ayuden a reconocer el peligro.
·         De igual forma, la posición que ocupan dentro de la sociedad, puesto que los menores pertenecen al mismo círculo social en el que se encuentran los abusadores (casa, escuela).
·         Son más pequeños que los agresores, y por ende, menos fuertes para imponerse sobre el mismo.
·         Se ven obligados a obedecer lo que los demás les digan y obliguen a realizar, puesto que, desde pequeños fueron inculcados a obedecer y a respetar a los mayores.
·         Están conviviendo con su agresor (hogar, escuela) y estos pueden ser: maestros, padres, abuelos, primos, tíos, etc.
Por otra parte se puede decir, que el trabajo infantil podría estar estrechamente ligado al maltrato y al abuso sexual, ya que, el menor, por tratar de ganarse un poco de dinero para solventarse a sí mismo y a su familia, puede estar expuesto a diferentes tipos de extorsiones por los mismos patrones, para ejercer actos denigrantes y así afectar a su desarrollo  personal, físico, psicológico, emocional y hasta sexual, igual pueden crearse trastornos, en lo moral, ya que difícilmente podrán incorporase y relacionarse con la sociedad y en ocasiones no podrán distinguir entre lo bueno y lo malo.
El trabajo es considerado digno de una persona, ya que pueden ayudar a la formación y capacitación de los niños, en su organización, enseñanza y disciplina, pero siempre y cuando se desarrolle en condiciones normales y en determinado tiempo, es decir, que el trabajo sea algo digno, bien visto y se establezca conforme lo estipulado en la ley, si excederse en el tiempo de la jornada, en la cantidad de trabajo y que no impulsen la explotación del niño trabajador.


A manera de conclusión, se puede decir que el abuso independientemente que los actos se realicen con o sin el consentimiento del menor, pues carece de madurez, siempre va a ser considerado como un abuso hacia su persona, puesto que se carece de un desarrollo cognitivo, lo cual se requiere para poder evaluar las consecuencias.
Tanto el maltrato como el abuso sexual afectan a toda la sociedad, pues, se producen sin importar raza, credo, sexo, edad o clase social, y por lo tanto, pueden dañar el desarrollo psicológico y emocional del menor.
De igual forma, estos dos factores se propician generalmente en sitios donde el menor está la mayor parte del tiempo como la casa, la escuela, etc., y son atacados generalmente en su lecho familiar por (padres, tíos, primos, hermanos, maestros y demás conocidos de la familia).
  


SECUENCIAS NORMATIVAS EN EL DESARROLLO DEL YO

SECUENCIAS NORMATIVAS EN EL DESARROLLO DEL YO
Para hablar de este tema necesitamos primeramente saber cuáles son las características de los diferentes tipos de niños que existen y conocer cómo es el estilo de vida de cada uno de éstos; es decir cómo actúan conforme a lo que los rodea, si manifiestan este sentido de pertenencia no sólo hacia sus cosas sino también a los que realmente no les pertenece, por ejemplo: (todo es mío) mamá, papá, juguetes, etc.
INDICADORES
El autoconcepto que el niño se tiene a sí mismo es manifestada durante la etapa preverbal, ya que este  logra identificarse con otras personas mediante el reflejo. Una manera de plantear esto es que el niño sabe que tiene dos ojos, pero no sabe realmente cómo se llaman ni cuál es la función de éstos y tampoco sabe qué es lo que observa a simple vista, pero se ve reflejado en los demás estableciendo así pautas que le permitan identificarse conforme el paso del tiempo.
En la etapa verbal, se pone de manifiesto, que los niños adquieren día a día sus conocimientos, esto, a través del habla y la vista, es decir, se puede plantear ciertas preguntas: ¿Por qué soy así? O ¿Por qué tengo ciertas características que me diferencian de los demás? ¿Por qué no soy como la otra persona?, pero conforme va adquiriendo más conocimientos y teniendo una mejor noción de las cosas, irá moldeando y creando su propia personalidad, para ser una persona única con capacidades semejantes pero no iguales a los demás.
Otra de las cosas que se manifiestan en la etapa del autoconcepto es que, como los niños apenas se están dando cuenta de quiénes son en realidad, a todo lo que ven y se les pone en frente, le pertenezca o no, casi siempre va a decir que es suyo, porque ciertamente se tiene este sentido de pertenencia a todo lo que les rodea (padres, familiares, juguetes), etc., que tal pareciera que es un acto de egoísmo de los niños o de una falta de inculcación de valores por parte de sus padres, pero considero que se trata más bien de una etapa por la cual todos pasamos y que nos ayuda con el paso del tiempo a tener en cuenta lo que es y no es nuestro.
Otra cosa muy importante en la actitud de los niños y su desarrollo afectivo, es que cuanto más existe el consentimiento  de las cosas que realizan por parte de la madre siendo éstas buenas o malas, siempre habrá una repercusión, ya que si no se les pone un alto, cuando crezcan harán lo que les venga en gana, y cuando se requiera corregir este tipo de actitud, ya será demasiado tarde. Esto se logra visualizar desde que son el niño es un bebé, ya que de manera inconsciente el neonato llora cuando tiene hambre, sed, por las rozaduras, entonces la mamá y el papá corren a ver qué es lo que tiene y así sucesivamente, hasta que el bebé logra percatar que cada vez que llora consigue llamar la atención de sus papás. Asimismo, considero que este hábito se va deteriorando poco a poco, hasta que el niño empieza a hablar y manifiesta qué es lo que quiere realmente.
Cuando hablamos del comportamiento de los niños se puede decir que conforme son sus personalidades, se van adaptando a las orientaciones de la disciplina que se  adquieren en casa o en la calle e inclusive en la escuela, con respecto a lo que se refiere a  la educación, la manera de comportarse y guardar respeto hacia él y hacia sus mayores, siendo este último un factor importante que determina la manera en que un niño es parcialmente controlado para que potencialmente sea una persona de bien. Al hablar de la disciplina podemos citar ejemplos como la autoritaria y la democrática, o de niños satelizados y no satelizados, las cuales van a dar lugar a un cierto tipo de comportamiento de la persona del niño hacia los demás. La disciplina autoritaria (valores conservadores) es muy exhaustiva y muy mal aceptada por algunos porque implica un cierto grado de intimidación y sometimiento de parte del padre quien es el que se encarga de llevar el mando y el control de cómo debe comportarse el niño en casa y cuál es la actitud que debe asumir en sus diferentes roles.
Por ejemplo, hay niños que necesitan mano dura y que se les grite y se les pegue aunque no sea la mejor manera de educar, pero existen niños que en ocasiones pueden estar propensos a recibir este tipo de sanciones por el hecho de que no entienden. No obstante, entre más se le eduque al niño a través de la disciplina autoritaria el padre será repudiado por sus hijos y poco a poco se irá perdiendo la comunicación entre ellos porque en ocasiones se manifiesta el miedo que es un factor muy relativo y que influye directamente en el desarrollo psicológico de los niños.
Y por el contrario la disciplina democrática (valores de apertura) está más centrada en que el papá muchas veces da explicaciones y razones de todo lo que decide dentro del hogar; de igual forma trata de hablar bien con su hijo, es decir, dar explicaciones del por qué hace las cosas, también existen casos en los que el padre pide la opinión del hijo o hijos acerca de lo que ellos piensan que seguramente es lo correcto, es decir, los deja expresarse libremente y los deja proponer en los asuntos de la familia.
Pero considero que estos padres, a partir de aceptar que los hijos den su opinión, igual deben valorarlos mucho, prestarles mucha atención a las actitudes que asumen y a todo lo que hacen, deben enseñarles normas y valores de conducta para que los puedan aplicar dentro y fuera de casa, ya que se puede decir que el niño depende totalmente de sus papás  o del adulto porque solo no puede cubrir sus necesidades básicas.
El hogar se puede mostrar como un ambiente íntimo entre padres e hijos, con motivo de crear una relación armonizada. Por otra parte podemos decir que cuanto más se consienta y se mime al niño, esto afectará su relación con los demás, impidiendo que este pueda relacionarse solo; en ocasiones por causas de este consentimiento el niño se muestra en ciertos lugares estratégicos como caprichoso y hace berrinches para conseguir lo que quiere y esto se da por motivos de la no satelización; cuando el niño no está satelizado, en ocasiones no tiene iniciativa propia y solamente espera a que alguien le diga qué hacer o lo mande a hacer algo.


Para concluir esta narración, se puede decir, que algunas causas por las cuales el niño se separa de manera temprana del ambiente familiar son:
·         Por la separación o divorcio de los padres
·         Cuando sus padres los abandonan
·         Cuando su madre (es madre soltera)
·         Cuando por primera vez los llevan al preescolar
En ocasiones se puede presentar la fase omnipotente, durante la cual al niño se le pueden cumplir todos sus caprichos, ya que estos, para lograr sus objetivos pueden llegar a hacer cierto tipo de dramas o berrinches.
El “yo” al niño se le manifiesta como una etapa en el que se puede llegar a considerar como una persona “única”, lo cual orilla a que el niño desde pequeño tenga una concepción errónea de lo que es realmente el “yo” y así evitando perjudicar más adelante a los demás.
Reflexión: “El exceso de autoritarismo puede traer como consecuencia un proceso de revelación del niño hacia sus padres”.

CRIANZA Y DISCURSOS DIDÁCTICOS A LOS HIJOS

CRIANZA Y DISCURSOS DIDÁCTICOS A LOS HIJOS
“De cómo estos indios en general y naturalmente criaban a sus hijos en la niñez, siguiendo la doctrina de los filósofos, sin haber leído sus libros”.
    En este escrito de Fray Gerónimo de Mendieta, se hacen mención de cómo las personas indígenas, anteriormente pensaban en cuanto a la crianza de sus hijos y de la manera en que estos debían comportarse ante la sociedad y en su propio seno familiar. Yo considero que en cuanto a los deberes de los padres hacia los hijos eran un tanto parecidos a la actualidad, ya que ellos no podían estar platicando con otras personas mayores y permitir que sus hijos estuvieran presentes escuchando la plática y menos que interrumpieran opinando acerca de la conversación  que no les correspondía; incluso los padres no podían conversar delante de sus hijos porque podrían escuchar mala palabras o anti sonantes, y de ser así iban a estar creciendo con ese tipo de hábito que no era bien visto en la sociedad en la que se vivía.
    Un ejemplo de esto podría aplicarse en un caso particular, ya que durante mi infancia mis padres, cuando se encontraban conversando con otras personas no dejaban que yo estuviera presente porque no les gustaba que me entrometiera en los asuntos de los mayores y mucho menos si escuchaba palabras que no eran bien aceptadas por la sociedad y que causaban indignación; pero ahora hay ocasiones en las que ellos mismos me piden que les de mi punto de vista en algunos asuntos del hogar porque saben que ya soy lo suficiente maduro para saber de lo que en realidad están hablando.
    Otro punto que cita el texto es que sus hijos mayores tenían que trabajar para que al momento de casarse y tener familia este los pudiese mantener y darles un techo en donde vivir; cosa que en la actualidad se sigue suscitando, porque en cuanto te casas te vas de tu casa y es entonces cuando ya empiezas a tener responsabilidades que tus padres previamente te dejaron en claro.
    También en ese entonces los padres les inculcaban valores a sus hijos, los cuales, deberían poner en práctica ya que una mujer tenía que salir acompaña de alguien para que no pensaran mal de ella y no podía voltear a ver a la cara a los hombres que se fijaban en ellas porque las castigaban pellizcándolas y poniéndoles púas en los pies. Aunque eso en la actualidad ya no existe, mas que en Israel, en la que las mujeres no pueden salir solas a la calle si no están acompañadas de un hombre o un niño y no puede enseñar mas que sus ojos porque llevan puestas túnicas que las cubren toda, y si se atreven a desobedecer las castigan desterrándolas y apedreándolas.

    En cuanto a las características que recibían los hijos e hijas se pueden mencionar que debían reverenciar y saludar cordialmente a sus mayores y sin dejar a un lado a las personas menores. Igualmente, los hijos no podían menospreciar algo que los demás les otorgaban aunque estos no fuesen de gran valor; ellos no podían ser bebedores ni jugadores ya que podrían ganarse títulos de indecentes y deshonorables, debían de trabajar por sus propias manos y al mismo tiempo comprar y comer alimentos que fuesen producto del sudor de frente y de su esfuerzo. No debían de murmurar cosas entre otras personas ya que para los demás significaba descortés, además aunque tuviesen muchos bienes materiales no podían estar presumiendo ni ser flojos y descuidados. Por el contrario las mujeres al momento de casarse debían de ser serviciales y sumisas con sus maridos y no serles infieles ni con el pensamiento, ni mucho menos voltear a ver a otros hombres porque de lo contario se ganarían mala fama.
    Y finalmente, los factores que influían en los niños y niñas, más que nada debían de ser respetuosos con sus padres, con las personas mayores, no podían ver a la cara a sus padres mientras comían, y tenían que serle fiel a su Dios porque según sus padres él estaría observando todo lo bueno y lo malo que hacían.
    En mi opinión, esas personas indígenas exageraban un poco en la manera de educar a sus hijos, pero sin considerar la forma de pensar de esos tiempos y al mismo tiempo no tenían más conocimientos que sus experiencias.